El café reduce los efectos de la fatiga y la somnolencia

FESVIAL, Fundación Española de la Seguridad Vial, y el Instituto de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) han realizado un estudio promovido por la Federación Española del Café para conocer si realmente el efecto del café sobre los conductores fatigados y somnolientos es tan bueno como se dice o todo responde a un bulo.

Y las pruebas realizadas avalan la creencia de que sí, el consumo de café, junto con los descansos adecuados en la conducción reducen sensiblemente los efectos de la somnolencia y la fatiga en la conducción. De todos los factores que influyen en el hecho de que se produzca un accidente (el estado de la vía, del coche, el conductor, climatológicas, etc.), el que se refiere al conductor, el factor humano, es el que más implicación tiene en el hecho de que se produzcan accidentes. La fatiga y la somnolencia influyen directa o indirectamente en un 30% de los accidentes que ocurren en nuestras vías cada año. La importancia de la influencia negativa de la fatiga y somnolencia en los accidentes viene dada de que los accidentes causados por estos motivos son especialmente graves, más que los debidos a distracciones. Y es que tanto la fatiga como la somnolencia son estados psicofísicos que afectan a nivel cognitivo, sensorial, toma de decisiones,…

Especialmente importante es el efecto sobre el tiempo de reacción, fundamental para evitar accidentes, que disminuye un 7,7%. Si tenemos en cuenta que a 120 km/h, un segundo de tiempo de reacción corresponde a 33 metros, una reducción del 7,7% en el tiempo de reacción puede evitar muchos accidentes.

Pero no solo mejora el tiempo de reacción del conductor que, fatigado y/o somnoliento, decide parar a hacer un descanso, no inferior a quince minutos, tras dos y media de conducción (tomado este tiempo como referencia no como una verdad absoluta), y tomarse el equivalente a dos tazas de café, sino que otros indicadores importantes para la seguridad vial también mejoran considerablemente.

Hay estudios internacionales que avalan las características de la cafeína como un potente inhibidor del cansancio y el sueño y de todos los efectos negativos que sobre la conducción tienen ambos.

Pero es muy importante destacar que el estudio avala los efectos del café sumados a un descanso no inferior a 15 minutos y a periodos de conducción no superiores a las dos horas y media. Y es que hay estudios científicos que han analizado la actividad cerebral de conductores y se sabe que a partir de ese periodo de conducción el cerebro empieza a mostrar síntomas de fatiga aunque el propio conductor no se haya dado cuenta.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que los efectos del café empiezan a notarse (en función del conductor, tipo de café tomado, etc.) a partir de los 20/30 minutos y dejan de hacer efecto a partir de las cinco horas.

Para realizar el estudio, 34 conductores habituales, con más de dos años de experiencia en la conducción, consumidores habituales de café (y no de otro tipo de sustancias) se han sometido a una serie de pruebas de conducción en un simulador con intervalos de una semana entre unas y otras. La primera prueba, tras dos horas de conducción, se toma un descanso de 45 minutos en el que se toman dos tazas de café y se conducen otras dos horas. El tiempo de reacción se mide al inicio de la prueba y tras tomar las dos tazas de café.

En la segunda prueba, todo el proceso es el mismo, pero en vez de dos tazas de café, son dos tazas de placebo (un café descafeinado con sabor auténtico a café de forma que los participantes en la prueba no saben que no están tomando café).

Y en la tercera prueba, el café y el placebo son sustituidos por 45 minutos de siesta.

Los indicadores que se tienen en cuenta para conocer los efectos del café en la fatiga y somnolencia son:

  • Pisadas de las líneas delimitativas de la calzada (desviaciones)
  • Tiempo medio de reacción.
  • Sensación de fatiga y/o somnolencia.
  • Movimientos del conductor que pudieran indicar estar sufriendo cansancio o somnolencia.

Cuando los conductores han bebido café durante el descanso, las pruebas realizadas indican una disminución de pisadas de la línea de la calzada de un 36,3%; una disminución de un 7,7% en el tiempo de reacción y una disminución de la somnolencia en un 24,38%.

Sin embargo hay que destacar que no hay diferencias significativas en el otro indicador, movimientos que realice el conductor y que denoten fatiga o somnolencia, cuando el conductor ha bebido café, placebo o ha dormido una siestecita. Y esto es importante porque hay fabricantes que han desarrollado o están desarrollando sistemas que supuestamente detectan estos síntomas por los movimientos del conductor y toman decisiones importantes en función de ello, pueden “despertar” al conductor con señales acústicas, ópticas, pueden llegar a retener el vehículo…. Habrá que estar muy atento a cómo evolucionan estos sistemas y si tienen en cuenta estas conclusiones.

¿Y cuál es la dosis diaria recomendada de café? Pues podría estar en cuatro tazas, aunque hay que tener en cuenta que el café no crea adición, no genera síndrome de abstinencia en consecuencia, no va más allá de la dependencia psicológica que cada uno quiera hacer de tomar café.

La conclusión del estudio no es otra que el mejor remedio contra la fatiga y la somnolencia cuando se está conduciendo es un descansito junto con una reconfortante taza de café. Y tú ¿qué haces cuando empiezas a notar los síntomas del cansancio o la fatiga? ¿Estás de acuerdo con las conclusiones de este estudio?