Devolución céntimo sanitario

Si necesitábamos una sola muestra más de que el Estado español no está para velar por sus ciudadanos, la acabamos de recibir. Es imposible escribir estas líneas sin tener la mente llena de un millón de confusas ideas que versan más o menos sobre lo mismo, cómo nos mienten, cómo nos manipulan, cómo nos estafan, cómo nos roban… Estamos todos pensando en lo mismo. Sí, en los políticos en general, pero en particular en este caso nos vamos a ceñir a la Hacienda Pública, sí a esa que somos todos pero para la que solo contribuimos algunos, y no los que más tenemos precisamente.

¿De qué va todo esto? Del engaño que el Ministerio de Hacienda ha montado en torno a la devolución del céntimo sanitario. Si es que era previsible, era más que previsible que se buscaran todas las argucias del mundo, para no devolver lo que la sentencia del Tribunal Europeo de Justicia le obliga a devolver al estado español a los contribuyentes, a los que ha estado cobrando ilegalmente en nombre del céntimo sanitario durante 11 largos años.

Ellos dicen acatar la sentencia, y el Ministro Cristóbal Montoro salió hace unos días a defender en público que “las sentencias están para cumplirlas y que la Agencia Tributaria ha trabajado desde que se conoció el fallo para desarrollar su ejecución”, para desarrollar la forma de no devolver nada o casi nada, mejor dicho.

¿Cómo y por qué? El porqué está claro, porque devolver 2000 millones de euros (de los 13.000 millones que ha recaudado el estado con los 11 años de céntimo sanitario), que es lo que se estima correspondía devolver de las 200.000 solicitudes de devolución que se han presentado en todo el territorio español, no apetece nada. Da igual que sea lícito que no, moral que amoral…

A las pocas semanas de que se dictara  la sentencia del Tribunal de Justicia Europeo, el Gobierno español dirigió una carta a Bruselas para hacer una consulta en relación con la devolución, y era para consultar la posibilidad de devolver solo la parte de céntimo sanitario que excediera del mínimo impositivo que sobre el gasóleo tiene fijado la Directiva comunitaria, no todo lo que se recaudó en su día en concepto de céntimo sanitario. La respuesta de Bruselas, que todavía no se ha hecho pública, parece que es bastante ambigua, no dice ni que sí ni que no, y acogiéndose a esa ambigüedad, el Ministerio de Hacienda ha mandado una instrucción a todas las Agencias Tributarias para que devuelvan solo la parte que exceda del mínimo impositivo comunitario. Una risa, vamos, porque estamos hablando de recortar de forma importante el importe que correspondería devolver.

Hay que tener en cuenta que España ha venido aplicando un nivel impositivo sobre el gasóleo “oficialmente” inferior al fijado en el Directiva Comunitaria como mínimo obligatorio, pero no oficiosamente, ya que el céntimo sanitario lo que hacía era equilibrar esa diferencia e igualar el nivel impositivo español sobre el gasóleo con el fijado en la Directiva. En consecuencia, solo el tramo autonómico, en aquellas comunidades que lo hayan impuesto y no lo hayan devuelto, es susceptible de devolución con el criterio que está aplicando  la Agencia Tributaria.

Así que de los 2.000 millones que anunció Montoro, pasaremos a 200 ó a 20 ó a 2 millones de euros. Porque la solución solo es una, judicializar el asunto, es decir, que todos y cada uno de los 200.000 solicitantes denuncien a la Agencia Tributaria por esta interpretación absolutamente arbitraria de la sentencia de Bruselas en contra del céntimo sanitario. Porque jurisprudencia sobre este tema de los Tribunales de Justicia y de la Audiencia Nacional hay mucha, más de 200 sentencias de otras tantas reclamaciones, y todas en la misma dirección, obligan al Estado español a devolver el 100%de lo cobrado como céntimo sanitario con independencia de cuál era el nivel impositivo fijado en la Directiva comunitaria y el aplicado por el Estado español.

Y es que la Agencia Tributaria cuenta con que tener que ir a Tribunales y pagar las tasas judiciales va a echar para atrás a la mayoría. Y dinerito que se ahorra.

Desde aquí, solo podemos animaros a seguir el proceso, no daros por vencidos, seguir las recomendaciones que desde FENADISMER os hagan y conseguir que Hacienda devuelva a todos y cada uno de vosotros lo que os corresponde. A todos, pero a los transportistas más que a nadie.

Y ahora sí, podemos hablar de engaño, de que el Estado nos engaña, porque se aprovecha de su situación de fuerza, de la parálisis judicial, de la situación económica, de las tasas judiciales que ellos mismos han impuesto… para quedarse con un dinero recaudado ilegalmente.