Fomento, Hacienda y Empleo se han reunido con las asociaciones de transportistas para establecer medidas que permitan un mejor control de las empresas deslocalizadas, que ya realizan una cuarta parte del transporte internacional español y avanzan progresivamente en la cuota de cabotaje.

Por parte de Fomento, la Inspección de Transporte ha informado que ellos ejercen el control sobre las empresas deslocalizadas por medio de los controles a los vehículos extranjeros en carretera; también a los cargadores con los que contratan y donde realizan la carga y descarga de las mercancías. La inspección también se dirige contra la empresa matriz española (y se ha detectado que entre el 75% y el 90% de la actividad desarrollada por la empresa “buzón”, se realiza en España por medio de transporte internacional o de cabotaje). Confirma la Inspección de Transporte que estas empresas deslocalizadas incurren con cierta habitualidad en la comisión de infracciones graves de transporte.

En cuanto a la Inspección de Trabajo, confirman que su labor se centra en controlar que el conductor desplazado esté debidamente dado de alta en la Seguridad Social del Estado de establecimiento mediante la acreditación del certificado A-1. Pero, la Inspección de Trabajo desconoce si las empresas deslocalizadas comunican o no previamente el desplazamiento del conductor porque corresponde a las Comunidades Autónomas esta gestión.

Y, finalmente, la Agencia Tributaria ha puesto luz en las obligaciones fiscales que deben cumplir estas empresas deslocalizadas que operan en nuestro país (la empresa “buzón”): en cuanto al IVA, tiene que ser IVA español tanto si es operación de cabotaje como si es una operación internacional. En cuanto al Impuesto de Sociedades, se les aplica el que les corresponda en sus países de establecimiento, pero hay que comprobar si la empresa deslocalizada tiene actividad real o no en el país de establecimiento, ya que de no tenerla debe tributar en España.

Si hay facturación entre la empresa buzón y la matriz española, las actividades están vinculadas, por lo que hay que comprobar si tributan cómo corresponde a este tipo de entidades.

En cualquier caso, recuerda la Agencia Tributaria que en su web existe un buzón de denuncias públicas a disposición de todos los ciudadanos.

Las empresas deslocalizadas controlan una cuarta parte del transporte internacional

Para FENADISMER es fundamental realizar un control mas exhaustivo de estas empresas del realizado hasta ahora, pues su cuota de mercado en transporte internacional, y también en transporte interior, va subiendo progresivamente. Las empresas deslocalizadas ya realizan una cuarta parte del transporte internacional español. De ahí, que la Federación haya solicitado a la Inspección de Trabajo que controle expresamente que las empresas deslocalizadas cumplen con su obligación de comunicar previamente ante la autoridad española el desplazamiento de su conductor utilizando la información del tacógrafo para ello.

Os recordamos que la transposición que ha hecho el Gobierno de la Directiva de desplazamiento de trabajadores no soluciona el problema en absoluto (protege más a las empresas “extranjeras” que son las empresas deslocalizadas que a los transportistas españoles) ya que establece que no hay obligación de comunicación del desplazamiento si éste no supera los ocho días. Por eso, FENADISMER ha solicitado a la Inspección de Trabajo que aplique el criterio establecido por el Ministerio de Empleo: para el cómputo de los ocho días de desplazamiento del conductor de la empresa deslocalizada en España se tienen en cuenta todos los días que ha estado operando en nuestro país aunque sean en períodos diferentes; alcanzados los ocho días acumulados de diferentes periodos, es obligatoria la comunicación del desplazamiento.

Esto sería así, en tanto se tramita la modificación en el Parlamento de la transposición que de la Directiva de desplazamiento de trabajadores que ha hecho el Gobierno, ya que el resto de las fuerzas políticas, gracias a la labor llevada a cabo en este caso por FENADISMER de información y reunión con los diferentes Grupos del Parlamento, han impulsado la tramitación de una reforma de dicha norma para que la comunicación del desplazamiento del trabajador sea siempre obligatoria.