recuperacion economica

Nos dicen que la economía española está volviendo a tirar con fuerza, que somos el motor de Europa, un ejemplo a seguir, que todo lo que hemos sufrido (¿hemos? Yo no hablaría en pasado todavía…) ha servido para algo. Para compararnos con Grecia y poder decir ¡menos mal!, si es que a ellos les sirve de consuelo, pienso yo, por eso de que siempre es un consuelo que haya alguien peor que tú. Y no pretendo ser pesimista, que yo también tengo claro que, en general, el país está mejor ahora que hace un año. Otra cosa es lo que vivimos los ciudadanos día a día. Es macroeconomía, nos dicen, y las buenas noticias deben empezar por ahí para terminar llegando a la microeconomía (que ahí ya sí, esos debemos ser nosotros).

Vamos al grano. La Fundación de Cajas de Ahorro prevé un crecimiento del 3% del PIB para 2015 de la economía española. Los datos que dan base a estas previsiones parecen ser sólidos: rebaja del precio del petróleo, los sueldos en las grandes empresas están creciendo (1% en enero) lo que repuntará el consumo, (lo que no especifican, claro, es si es el sueldo de los consejeros solo o el de todos); la rebaja fiscal se nota ya en las nóminas, también en las facturas de los autónomos y liberará 7.000 millones de euros a la economía entre este año y el próximo. En la eurozona las cosas también se van animando, el PIB ha crecido un 0,3% en el último trimestre de 2014 dejando atrás la desaceleración de los meses anteriores. La depreciación del euro frente al dólar puede impulsar las exportaciones que ya crecieron por encima del 20% a USA el año pasado.

En 2014 el PIB ha subido un 1,4% frente a la tendencia negativa de los ejercicios anteriores. Para ello ha sido decisivo el incremento del consumo y la inversión en bienes de equipo, que es uno de los síntomas del deseado relanzamiento de la industria española, si las industrias invierten en bienes de equipo necesarios para producir, quiere decir que están produciendo y esperan producir más para amortizarlos. España ha sido el país con mayor crecimiento del PIB de la Eurozona en el último trimestre de 2014.

El número de desempleados va disminuyendo, muy lentamente, eso sí. Pero podemos decir que se vuelve a crear empleo. En 2014 fueron 433.900 los puestos de trabajo creados y los primeros meses del año apuntan a un aceleramiento en este sentido. Solo sería deseable que esos empleos fueran de calidad, lo que en su mayor parte no es así, y que correspondieran a sectores capaces de hacer crecer la economía y el fututo del país, es decir, que no estuvieran asociados solo al sector servicios y por supuesto tampoco mayoritariamente a la construcción, que siendo necesaria, está viviendo un acelerón preocupante para los que todavía padecemos las consecuencias de la anterior burbuja de la construcción, que somos la mayoría de los españoles. Y en ello influye tanto la euforia electoral (que promueve la construcción de obras públicas) como el hecho de que los especuladores no han sido castigados en su mayoría como sería deseable y como merecían y, además, la enorme bolsa de desempleados, que no se han reciclado o que son parados de larga duración, se lo pone más fácil todavía.

Y es que otro indicador de la reactivación económica es que ha aumentado el consumo de cemento, que había caído un 80% en los últimos seis años. Solo ha crecido un 0,4% pero la tendencia ha dejado de ser negativa y eso es importante. El cemento no solo se destina a la construcción de vivienda, también para las infraestructuras. Estamos en año electoral, no lo perdamos de vista.

Sectores como la industria, la tecnología, la bioquímica… son los que estamos deseando ver despegar de una vez por todas en este país. Ejemplos hay, y muy buenos, destacados y reconocidos, pero tienen que dejar de ser un oasis en el desierto. Los datos económicos que maneja el Gobierno apuntan a que la industria es uno de los sectores que más está notando la recuperación del empleo, donde el número de puestos de trabajo va creciendo a un ritmo el doble de rápido que la media en los demás sectores. Y esto es muy bueno. Pero no perdamos de vista que la industria en España no es el principal motor de la economía y que en los últimos años ha perdido mucha capacidad. Está todavía muy lejos de llegar a los niveles productivos y de empleo de antes de la crisis. Niveles que tampoco eran para tirar cohetes, precisamente. Los sectores en los que se va animando la producción industrial son la automoción y los productos informáticos.

Por cierto, la venta de automóviles también ha crecido significativamente en 2014, algo más del 18%. Sin duda, los planes PIVE del Gobierno algo han tenido que ver con esto.

Encontramos promesas electorales de creación de varios millones de puestos de trabajo en dos años (PP), de creación de un millón de nuevos funcionarios (IU) y nos da mucho miedo, porque ¿es qué se sustentan esos puestos de trabajo? ¿Qué va a cambiar el PP para generar esos puestos de trabajo? Si tiene la solución, ¿por qué no la ha puesto en marcha todavía? Y si los demás saben cómo crear esos puestos de trabajo realmente, ¿por qué han sido tan poco solidarios todos estos años y no le han dado la solución al partido en el Gobierno? Mucho nos tememos que o son promesas electorales que no pasa nada por no cumplir, como bien sabemos en este país, o sencillamente confían en su buena suerte y que la recuperación económica lleve a ello. Es decir, que los empresarios de este país, grandes o pequeños les solucionen la papeleta.

También está creciendo el consumo minorista, por primera vez lo hizo en 2014 después de seis años de acusados descensos. Sobretodo crece el gasto de las familias en equipos de hogar, lo que supone una mayor confianza en la propia estabilidad económica. También ha subido el crédito concedido por las entidades bancarias a las familias (que no a las empresas, sobretodo a las pequeñas que tienen serias dificultades de financiación).

La compra de vivienda nos dicen ha comenzado un suave despegue, un importante indicador de la confianza de los consumidores en su estabilidad económica. Y aunque los bancos, como es lógico, no han abierto el grifo del todo y mantienen restricciones a muchos consumidores, van poco a poco aumentando el número de hipotecas concedidas para la compra de vivienda.

Estos son básicamente los datos que maneja el Gobierno para vendernos que ya hemos dejado atrás la crisis y que estamos en pleno proceso de recuperación económica. Seguro que es cierto, y es mucho mejor disponer de estos datos que los que teníamos el año pasado por estas fechas, seguro, pero lo que yo no veo es que en la calle se haya empezado a notar la recuperación económica. Hemos sufrido cambios demasiado brutales en nuestras relaciones profesionales, laborales, con la administración, educación, sanidad, con los bancos… Y esto no va a cambiar fácilmente.

Se están creando puestos de trabajo, sí, pero ¿de qué calidad? ¿Con qué sueldos? ¿Con qué condiciones? ¿En qué condiciones estamos muchos de los que no hemos perdido el puesto de trabajo estos años? ¿O las empresas? ¿La recuperación económica nos va a devolver la situación que teníamos antes de que empezara? ¿Cuánto nos hemos dejado en el camino para llegar hasta aquí?