La Fundación Corell ha celebrado una jornada sobre las consecuencias que un Brexit duro puede suponer para el transporte de mercancías por carretera. Hablamos de la que ahora mismo es la opción más previsible, que es la denominada Brexit duro, o salida sin acuerdo del Reino Unido de la Unión Europea, lo que debe producirse el próximo 29 de marzo de 2019.

Ante esta posibilidad muy real, el transporte de mercancías por carretera se encuentra en una situación de incertidumbre, que es lo peor que le puede pasar a una empresa para poder avanzar en la toma de decisiones y en la previsión de su trabajo.

¿El Reino Unido un tercer país a partir del 30 de marzo?

La salida del Reino Unido de la Unión Europea debe materializarse el próximo 29 de marzo, con acuerdo o sin acuerdo, que, de momento parece lo más previsible. Y lo parece porque la Primer Ministra Británica, Theresa May, no ha sido capaz de encontrar consenso en su Parlamento, ni con los propios miembros de su partido, con el acuerdo negociado con la Unión Europea para su salida.

Así, las cosas, todo parece indicar que, a partir del 30 de marzo, Reino Unido va a ser un tercer país sin acuerdo con la Unión Europea, salvo que se produzca una prórroga de las negociaciones, lo que parece poco probable, o se decida prolongar más allá de esta fecha la situación actual, en concreto hasta finales de 2020, lo cual es aún más improbable.

Consecuencias de un Brexit duro para el transporte de mercancías

Esta situación produce incertidumbre en todos los sectores, pero, en concreto, en el las consecuencias de un Brexit duro para el transporte de mercancías por carretera, por las implicaciones que tendría en las importaciones y exportaciones, y en consecuencia en el transporte hacia y desde el Reino Unido, son especialmente graves.

Nos planteamos un escenario con fronteras, aduanas, normativas, permisos… Y da escalofríos. Pero es que, a poco más de un mes para que se produzca la salida del Reino Unido de la Unión Europea, seguimos sin saber nada sobre cómo se va a articular el transporte de mercancías con el Reino Unido. No se puede planificar, no ya a largo, ni siquiera a corto plazo, no se pueden tomar decisiones. Y para una empresa, es la peor de las situaciones posibles.

Son pocos los transportistas británicos que sacan las mercancías fuera, es un trabajo que vienen haciendo empresas de otros países que, a la vez que llevan mercancía, se vuelven con mercancía al Continente.

Así las cosas, la Unión Europea ha establecido un plan de contingencia, que incluye una propuesta de Reglamento que propone una continuación de la situación actual hasta el 31 de diciembre de 2019. Pero, siempre sujeto a que Reino Unido legisle con reciprocidad, que ha dicho que sí verbalmente, pero es evidente que se necesitan garantías escritas.

Posibilidades de continuar con el transporte más allá del 29 de marzo

Para poder continuar con el transporte, si no se logra un acuerdo, a partir del día 30 de marzo hay dos opciones:

CMR digital: pone en contacto al remitente, destinatario y transportista y los datos sobre la carga. Funciona por internet y no se requiere de una tecnología complicada. Cuenta con la garantía de las normas ISO, pero tiene el gran inconveniente de que no ha sido firmado por Reino Unido y no está dentro del convenio mundial CMR.

eTIR: creado por las Naciones Unidas en 1947 para facilitar el tránsito de mercancías por carretera de alcance mundial. Es un sistema que fija la seguridad de los datos y de la capacidad impositiva con cadenas de garantías. Cuenta con una versión electrónica TIR EPD, que no funciona en España, y el eTIR, basado en datos electrónicos, sin papeles, con la garantía de que estos datos son seguros. Este es el sistema que podría ser utilizado en caso de establecerse una frontera dura con el Reino Unido.

Preocupación en Aduanas por el Brexit duro

Desde Aduanas confirman las dificultades para el transporte de mercancías a partir del 30 de marzo en caso de Brexit duro. Especialmente preocupa lo referente al transporte de vehículos, frutas, hortalizas y productos farmacéuticos porque, además de la gestión aduanera, requieren de otro tipo de autorizaciones y todavía se desconocen cuáles van a ser exigibles.

La sensación es que estamos en manos de Reino Unido, ya que no está siendo coherente entre lo que quiere y lo que hace, y la Comisión Europea está siendo muy transparente, ha advertido de que no va a prolongar el plazo de negociación de la salida del Reino Unido de la Unión Europea más allá del 29 de marzo próximo sin una finalidad concreta. Por lo que la salida sin acuerdo el 29 de marzo es el escenario más factible y con el que trabajan en Aduanas: toda la mercancía que llegue de Reino Unido a partir del 30 de marzo, no es comunitaria.

La Unión Europea ha pedido a los Estados Miembros que legislen en previsión de esta salida dura para proteger sus mercados interiores. En España está en marcha un Real Decreto-Ley que se aprobará próximamente.

Además, se está trabajando en la desconexión de los sistemas informáticos para desconectar a Reino Unido, por lo que las autorizaciones con este país dejarán de ser válidas a partir del 30 de marzo. Esto lleva a tener que hacer declaraciones previas de las entradas y salidas de las mercancías. Y aquí, uno de los temas más complicados va a ser la gestión del origen de las mercancías, teniendo claro que todas las procedentes del Reino Unido serán extracomunitarias.