Transporte 44 toneladas

El debate a favor o en contra de permitir camiones con 44 toneladas no es nuevo. Es un tema recurrente que suelen traer a colación aquellas empresas, organismos u asociaciones que por diversos motivos, más o menos claros, tienen verdadero interés en que se modifique el Reglamento General de Circulación para permitir los trailers de 44 toneladas. Eso sí, solo podrían permitirse en el transporte interior, nunca en el internacional puesto que la Directiva comunitaria que fija los pesos y dimensiones solo hace una excepción a las 40 toneladas y es para el transporte multimodal de contenedores de 40 pies (siempre que el conjunto disponga de unas características técnicas específicas: 5 o más ejes con vehículo motor de tres ejes y semirremolque de dos o tres ejes).

Ahora ha sido Convergencia i Unió quien ha retomado el tema presentado una enmienda en el Parlamento que permita esta modificación. Las razones aducidas por Convergencia i Unió para permitir este transporte son las ya conocidas de mayor eficiencia, beneficios económicos para las empresas y la sociedad, disminución de la contaminación, de la congestión, mejor aprovechamiento de la flota de transporte, incremento de la competitividad del sistema… Tanto PP como PSOE se han opuesto a esta enmienda, por lo que de momento queda aparcado el debate en el Congreso de los Diputados. Pero sabemos que el Gobierno tiene encargado un informe sobre posibles modificaciones en las masas máximas autorizadas, lo que preocupa sobremanera a FENADISMER que ha exigido que antes de llevar a cabo ninguna modificación de este calado se informe con carácter previo al sector del transporte de ello, puesto que digan lo que digan los cargadores, van a ser los transportistas los más afectados por el posible aumento de la carga máxima de los vehículos articulados.

No dudamos de que Convergencia i Unió se ha basado en el estudio que Aecoc (organización que agrupa a los principales cargadores españoles, especialmente del sector de la distribución) presentó hace unos meses con indicadores claramente favorables a la introducción de las 44 toneladas en nuestro mercado interior. Para Aecoc todo son ventajas, puesto que los posibles efectos negativos de este aumento de la masa máxima autorizada para los vehículos de cinco ejes (dos en la tractora y tres en el semirremolque sería suficiente para ello) se ven compensados con los enormes beneficios.

Por ejemplo, aumenta el coste de la explotación de la empresa (mayor consumo de combustible, mayor desgaste de los neumáticos, mayor gasto en reparación y mantenimiento, seguros, etc.), aumenta el gasto de mantenimiento de infraestructuras, lo que se ve compensado con una disminución de las operaciones de transporte al incrementarse la productividad de los camiones (al poder transportar más toneladas, serán necesarios menos camiones y menos viajes de cada camión), con lo que disminuye el coste de transporte para las operadores logísticos y también las emisiones.

La sociedad ahorra, los cargadores ahorran… ¿Y los transportistas? ¿Alguien ha pensado en los efectos para los transportistas y para el transporte?

Porque si se van a necesitar menos camiones, ¿esto va a suponer que los cargadores van a compensar con sus precios y sus buenas prácticas habituales esta falta de viajes que se van a suplir con un aumento de la capacidad de los camiones?

El deterioro mayor de las infraestructuras, ¿lo va a asumir el Estado en la parte que le corresponde como en los últimos tiempos? ¿Y las Comunidades Autónomas completamente asfixiadas económicamente?

Los transportistas que ya dispongan de conjuntos de este tipo (cinco ejes) no tienen que hacer inversiones, pero a mayor peso, habrá un mayor deterioro del vehículo, ¿van a compensar también esto los cargadores con sus precios? ¿No va a haber presiones para que los transportistas que no cuentan con este tipo de vehículos los incorporen a su empresa para ser “más competitivos”?

Y solo para transporte interior. Y tampoco vale para todas las mercancías, claro.

Y mira que nos gustaría creer en las buenas intenciones de los cargadores, porque es que si el mercado de transporte fuera sano, también los transportistas tendrían ventajas y muchas por las que luchar por la introducción de las 44 toneladas (y de las 60, como en Suecia): menos flota, menos gastos de mantenimiento, menos consumo de combustible, menos neumáticos, menos peajes, menos costes sociales… Y GANANDO LO MISMO O MÁS…

Pero vamos, que no nos lo creemos.

Y tú, ¿qué opinas?

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