Y antes de continuar aclaramos, los vehículos ligeros, hasta 7,5 Tn. de MMA, no van a tener gasóleo profesional, como lo entendemos, pero el gasóleo profesional para los ligeros podría ser una congelación de impuestos. El mayor inconveniente ahora mismo, la previsible convocatoria de elecciones y la “congelación” de todo lo negociado entre el Comité Nacional y los Ministerios.

Al hilo de las negociaciones con los Ministerios, el Comité Nacional ha planteado una opción que no disgusta a la Dirección General de Tributos del Ministerio de Hacienda, y que permitiría que los transportistas con vehículos hasta 7,5 Tn. se beneficiaran de una menor fiscalidad y es que el gasóleo profesional para los ligeros podría ser una congelación de impuestos.

La Directiva comunitaria que regula los impuestos especiales, entre ellos el de hidrocarburos, lo deja bien claro: los vehículos hasta 7,5 Tn. de MMA no pueden beneficiarse de devoluciones de gasóleo profesional. Pero, opinan las organizaciones empresariales de transporte, quizá sí que exista la opción de que no se le repercutan más subidas de impuestos sobre el gasóleo. Y esto es lo que va a estudiar la Dirección General de Tributos, a quien sabemos que no le ha disgustado la idea.

La propuesta: una congelación de los impuestos del gasóleo para el transporte ligero en el nivel actual

La Directiva comunitaria prohíbe la devolución de gasóleo profesional a los transportes ligeros, entre otras cosas, porque a veces es difícil saber cuándo el vehículo se ha usado para uso profesional o cuándo para particular. Y solo tendría derecho a devolución la parte usada como profesional.

Sigue siendo difícil articularlo, e imposible devolver dinero de los impuestos del gasóleo a este segmento del transporte, pero el Comité ha planteado una congelación de impuestos del gasóleo a estos vehículos en el nivel actual. Es decir, de seguir subiendo la fiscalidad del gasóleo, como es la idea del Gobierno, para equipararla con la de la gasolina (de haberse aprobado los Presupuestos, la subida este año hubiera sido ya de 4,6 céntimos), los vehículos ligeros no se verían afectados por dicha subida, puesto que se les congelaría el nivel fiscal como está en la actualidad.

Lo que habría que desarrollar es cómo se podría llevar a la práctica la diferenciación entre gasóleo consumido para uso particular y el consumido para “trabajar” (lo cual afecta a los vehículos más pequeños, los conducidos con carné B, puesto que los camiones de 3,5 Tn hasta 7,5 Tn. de MMA está claro que tienen un uso exclusivamente profesional, ya que es necesario también otro tipo de carné, profesional, para conducirlos).

La previsible convocatoria de elecciones deja el “gasóleo profesional” para ligeros en el aire

Y, además, habría que ver la fórmula para que, directamente, en surtidor se le aplicara esa diferencia en la fiscalidad, porque devolución no puede haber, entraría en serio conflicto con la normativa comunitaria. Pero, todo es ponerse a ello y desarrollarlo. Es decir, es una cuestión de buena voluntad por parte del Gobierno.

Y aquí es donde viene el mayor problema, que una vez conseguido el beneplácito de esta Dirección General de Tributos, por lo menos para estudiar la propuesta del Comité Nacional, lo cual nos consta que no ha sido nada fácil y que ha requerido de mucho esfuerzo, tesón y argumentos bien fundamentados, nos encontramos con que la no aprobación de los Presupuestos va a llevar, a falta de confirmación por el Presidente del Gobierno, a la convocatoria de elecciones generales en las próximas semanas, y, previsiblemente, a la congelación de todos los proyectos, promesas y compromisos de los diferentes Ministerios con el Comité Nacional, y, en consecuencia, con el sector.