El hidrógeno es el combustible que utilizan los vehículos de pila de combustible, también denominados de celdas de combustible, del inglés fuel cell. Con este sistema de propulsión, los vehículos no emiten CO2 ni ningún otro contaminante, solo vapor de agua. Y si el hidrógeno se produce de manera sostenible, también es posible reducir significativamente las emisiones globales de CO2 del transporte por carretera. Pero, si el hidrógeno es el combustible del futuro para el transporte, habrá que ponerse a ello.

La Unión Internacional de Transporte por Carretera (IRU), la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) y la asociación Hydrogen Europe han suscrito un documento conjunto en el que piden a los responsables políticos europeos que se incentiven las inversiones destinadas a construir las infraestructuras necesarias para poder repostar hidrógeno, el combustible que utilizan los vehículos eléctricos de pila de combustible de cero emisiones.

Durante la celebración el 9 de octubre de la conferencia de Hidrógeno para la Acción Climática, organizada por la Comisión Europea y la asociación para la promoción del hidrógeno como combustible, Hydrogen Europe, la Unión Internacional de Transporte por Carretera (IRU), la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) y la asociación Hydrogen Europe se unieron para firmar una declaración en la que solicitan a la próxima Comisión Europea y a los eurodiputados, que pongan en marcha las medidas necesarias para que los países de la UE construyan las infraestructuras necesarias para suministrar hidrógeno como combustible para el transporte por carretera.

El hidrógeno debería ser el combustible del futuro para el transporte

Y es que el hidrógeno no emite CO2 ni ningún otro contaminante, solo vapor de agua. Si, además, el hidrógeno se ha producido de forma sostenible, se reducen de manera significativa las emisiones globales de CO2 del transporte por carretera.

Por eso, estas asociaciones consideran que el hidrógeno puede contribuir significativamente a conseguir los objetivos de descarbonización que se ha marcado la UE. Además, afirman que el repostaje de hidrógeno y la autonomía que proporciona es similar a la de los combustibles convencionales, a la vez que el peso del vehículo y su capacidad de carga son comparables a los actuales.

De hecho, el hidrógeno está considerado como el sustituto ideal del gasóleo en el transporte pesado de larga distancia.

La IRU, la ACEA e Hydrogen Europe consideran, por tanto, que la inexistencia de la infraestructura necesaria para repostar hidrógeno pone en riesgo el desarrollo de esta innovadora solución de cero emisiones. Según el Director General de ACEA, Eric-Mark Huitema, actualmente solo hay 125 estaciones de repostaje de hidrógeno en toda la UE.

Medidas para desarrollar el hidrógeno

El desarrollo de una red de infraestructura de reportaje en las principales carreteras europeas es fundamental para que el hidrógeno sea una realidad como combustible del transporte.

El desarrollo de una red de infraestructura de reportaje en las principales carreteras europeas es fundamental para que el hidrógeno sea una realidad como combustible del transporte.

Entre las medidas que la IRU, la ACEA e Hydrogen Europe han incluido en su declaración, destacan las siguientes:

  • Que la UE obligue a los estados miembros a incluir en sus planes nacionales de energía y clima la puesta en marcha de inversionesespecíficas e iniciativas para el desarrollo de la infraestructura de reabastecimiento de hidrógeno. Actualmente, la mayoría de las versiones de los planes nacionales de energía y clima no incluyen el transporte de cero emisiones a base de hidrógeno.
  • Que se establezcan objetivos vinculantes para los Estados miembrosen relación con la puesta en marcha de la infraestructura de hidrógenoen colaboración con entidades públicas y privadas.
  • Se deberán tener en cuenta las necesidades específicas de los camiones,como el desarrollo de un sistema de repostaje adecuado, la construcción de grandes instalaciones de almacenamientoy la ubicación estratégica de los puntos de suministro, por ejemplo, en los centros logísticos.
  • La UE tiene que poner en marcha instrumentos de financiación que permitan el despliegue de la infraestructura en la red principal de carreteras europeas, por ejemplo, a través del mecanismo Connecting Europe Facilities (CEF), los fondos regionales, el Banco Europeo de Inversiones y el futuro esquema de financiación Clean Hydrogen for Europe.
  • Que se apoye también el desarrollo de la industria europea que trabaja con las tecnologías de celdas de hidrógeno y con la producción de este combustible.